Caen las nubes sobre la tierra que un día pisamos, caen sin
demora pues el fin asoma.
Tu que les mi Blog yo te digo vive, pues huir no puedes, ya
no al menos.
Y si intentas encontrar el problema para después ser un héroe
y salvar este trozo de abismo cósmico, he de decirte que no eres el primero. La
búsqueda es en vano.
Vive tus últimos años con lujuria y desenfreno.
Lo que estas apunto de saber, pocos atrás lo han sabido. Pasado
de generación en generación ha sido y así habrá de ser hasta el imparable final
que a todos nos rodea.
El libro que por aquel entonces encontré solo me trajo desgracia. Rodeándome así de una lúgubre
pesadez debido a la amplitud de los conocimientos que por fruto del azar o
quien sabe me fue otorgado aquel día.
El libro, manuscrito solo contemplaba aquel final. No como una posibilidad, sino como una
certeza. Un gran mal ha dormitado sobre la tierra y está a punto de despertar. Y
ni tú ni nadie lo podrá evitar:
“Con el fin de advertir he escrito aquestos conocimientos
otorgados por mi maestro Abdul-Muta ‘al a la siguiente persona elegida por el
gran y antiguo dios al que mi orden sirve. Aquel dios sin rostro mensajero de
otros muchos y administrador de este pequeño recóndito peñasco celestial.
Antes de proseguir eh de advertir al portador y lector de
este libro de que este libro contiene vida propia y voluntad. Aunque creas que
es producto del caótico azar vas por el sendero erróneo. Algún día sabrás la explicación
a esa pregunta que seguramente te esté rondando la mente ¿Por qué a mí? La explicación
tras decirte todo lo anterior es singularmente fácil .Porque el libro ha
querido.
Traes el mal traes el bien, eres bueno o malo que más da. Vienes
de lejos o de cerca, joven o viejo qué más da. Recibimos el poder de aquel dios
sin rostro que controla nuestras idas y venidas, nuestros sueños y acciones , pero
sobre todo nuestro final. No hay cielo u infierno, Edén o fuego eterno. El fin
es el vacío de todas las cosas, la muerte su carro que lleva a sus víctimas al
olvido sin nombre. Lo que un día El
Aullador a la luna, como también se le conoce, creo también lo descreara
a su debido tiempo.
No temáis pues a la luz u
oscuridad, al mal o al bien, a la edad o lugar de nacimiento. A todos nos
llegara el final, a todos.
Todo aquellos que conoces
acabara siendo polvo y después termina siendo vacío.
Esto debe ser transmitido
de generación en generación, hasta el último de nosotros. Servidores mensajeros
del mensajero de los antiguos. El Aullador a la luna
, susurrador de estrellas
es también un antiguo, aquellos que dominan el cosmos. Cada uno tiene su función,
su cometido. El Aullador a la luna es el mensajero de todos ellos, pero no solo
a el resto de antiguos es capaz de mandar u recibir mensajes, también de los
seres que habitan el cosmos, como nosotros los humanos habitantes del planeta
tierra. En eso tenemos una efímera suerte ya que tenemos la leve posibilidad de
contactar con El Aullador a la luna, servidor de la noche.”
Hasta aquí un fragmento de
lo que podría ser una especie de presentación, una visión general de
conocimientos más detallados a continuación.
